Ataques de ácido: una ley lenta para un drama rápido


Han sido años de espera para que se fortalezca una ley que permita poner freno a un crimen cobarde y cruel en Camboya: los ataques de ácido. Se han centrado especialmente en Phnom Penh y ha sido tal la cantidad de víctimas que incluso se tuvo que crear una organización para reunirlos y ayudarles no sólo a superar su tragedia personal, sino intentar llamar la atención sobre el delito. La organización de caridad para las víctimas de ataques de ácido, CASC por su abreviación en inglés,​ reporta que desde 1985 al presente se han registrado 276 ataques de ácido en 21 provincias en las cuales se han producido 331 víctimas, de las cuales el 51,1 por ciento han sido mujeres y el 9.6 por ciento han sido niños menores de 13 años. Se espera esta semana que por fin pase la ley que endurezca las penas y limite la distribución de ácidos. Sigue leyendo

Mujer condenada a 3 años por atacar con ácido a madre e hijas


Una víctima camboyana de ataque con ácido. Foto Sand Paper.

Kompung Cham. Una mujer de 25 años, Ourn Sreymab, fue sentenciada por la corte a tres años de prisión por haber atacado a una madre y sus dos hijas el 12 de septiembre de 2010.  Sreymab confesó en el juicio que ella sólo quería atemorizar a sus víctimas. El juez ordenó además que las víctimas deban ser compensadas con 3.750 dólares. La madre, Chory Theary de 21 años y sus dos hijas de 2 y 6 años, fueron atacadas con ácido por Sreymab. Uno de los ojos de la niña menor recibió un serio daño, reportó la Asociación de Sobrevivientes de Ataques de Ácido de Camboya. Sólo en lo que va de 2011, la Asociación ha registrado 10 ataques de ácido, una práctica criminal que se ha popularizado, mientras el gobierno pasa un proyecto de ley que pretende establecer prisión hasta de por vida para los victimarios y controlar la venta de ácidos en el país.

Dos víctimas más de ataques con ácido


Phnom Penh. Un nuevo ataque de ácido fue reportado en la capital el domingo pasado, un crimen que parece ya común en Camboya. Las víctimas, una trabajadora de una fábrica textil, June Textile, y su esposo que a las 9 de la mañana fueron interceptadas por dos hombres en una moto que les rociaron ácido. La policía no ha dado detalles de las investigaciones en su búsqueda de los criminales. La señora Eang Phean trabajaba en June Textile antes de que dicha fábrica se incendiara. Su esposo, Sophal, vino a verla desde la provincia de Prey Veng e iban en su propia moto cuando recibieron el ataque. Ambos dicen que nunca recibieron amenazas y que no comprenden la razón del crimen. Según Cambodia Daily, este es el ataque de ácido número 19 en lo que va del 2011, la mayoría de ellos en la capital del país. El tema es tan grave que incluso existe una asociación de sobrevivientes de ataques con ácido, un arma que es utilizada para destruir a un enemigo. El gobierno prometió pasar una ley que imponga duras sentencias a los autores del infame crimen hasta con cárcel de por vida y el control estricto de la venta de ácidos, pero el proyecto sigue a la espera, mientras la mayoría de los casos siguen en la impunidad.