Todo lo excesivo es vano, dice Verges en el tribunal


Phnom Penh. Suena como a una novela escrita por Alejandro Dumas acerca de lo que pasó en Camboya (…) Recordad que monsieur de Talleyrand, ministro de asuntos exteriores de Napoleón, otro bandido… dijo: Todo lo que es excesivo es vano. Todo lo que habéis dicho es excesivo y por ende vano. Pueda ser que el tribunal recuerde eso. Espero que no os haya hecho perder el tiempo, muchas gracias’, fueron las palabras  de Jacques Verges, el anciano abogado de Khieu Samphan, con quien tiene además una larga amistad. El controvertido jurista es célebre por haber defendido al criminal de guerra nazi Klaus Barbie, el revolucionario venezolano Carlos el Chacal, al vice-primer ministro iraquí Tariq Azis y al ex-líder yugoslavo Slobodan Milosevic. Se presume que Verges vivió en la Camboya liderada por el régimen jemer rojo. A sus 86 años sigue en el frente de la historia, esta vez en la defensa de su viejo amigo Samphan, quien desafió al tribunal esta semana al decir que las pruebas que lo señalan como directo responsable de ejecuciones, evacuación forzada de las ciudades, centros de tortura y desaparición, exterminio sistemático y matrimonios forzados, son tan sólo ‘cuentos de hadas’. Samphan responsabilizó enteramente a Vietnam y a los Estados Unidos de la tragedia camboyana. ‘Hay que defender a todos nuestros clientes’, dijo Verges por fuera del tribunal que juzga a los máximos líderes sobrevivientes del cruento régimen.

La dura tarea de defender a un jemer rojo


Phnom Penh (dpa)Khmerization y CamEs. Defender a un jemer rojo no es tarea fácil y, sin embargo, en un tribunal justo y civilizado, este debe jugar un papel muy importante. Prima antetodo el principio de que nadie es culpable hasta que no se demuestre lo contrario.
Ese es el papel de Mesie Jacques Verges, el abogado de Khieu Samphan. Verges es célebre mundialmente por ser abogado defensor del criminal de guerra nazi Klaus Barbie y el terrorista venezolano Illich Ramírez Sánchez mejor conocido como Carlos el Chacal.
Sin embargo esta vez Verges rehusó tomar parte en la audiciencia en Phnom Penh argumentando que todos los documentos de la corte no habían sido traducidos al francés. Sigue leyendo