Sentencian chinos por crear tienda sexual


Phnom Penh. Un juez de la capital decidió sentenciar a un grupo de cinco comerciantes chinos a 20 días en prisión y una multa de 150 mil rieles (37 dólares) por importar y distribuir juguetes sexuales en su tienda del distrito 7 de Enero (Prampi Makará). El juez concluyó que los comerciantes violaban el estatuto para la prevención del tráfico humano en lo referente a la pornografía, pero el juez no explicó a la prensa de qué manera dichos juguetes sexuales violaban la ley.

Mujer condenada a 3 años por atacar con ácido a madre e hijas


Una víctima camboyana de ataque con ácido. Foto Sand Paper.

Kompung Cham. Una mujer de 25 años, Ourn Sreymab, fue sentenciada por la corte a tres años de prisión por haber atacado a una madre y sus dos hijas el 12 de septiembre de 2010.  Sreymab confesó en el juicio que ella sólo quería atemorizar a sus víctimas. El juez ordenó además que las víctimas deban ser compensadas con 3.750 dólares. La madre, Chory Theary de 21 años y sus dos hijas de 2 y 6 años, fueron atacadas con ácido por Sreymab. Uno de los ojos de la niña menor recibió un serio daño, reportó la Asociación de Sobrevivientes de Ataques de Ácido de Camboya. Sólo en lo que va de 2011, la Asociación ha registrado 10 ataques de ácido, una práctica criminal que se ha popularizado, mientras el gobierno pasa un proyecto de ley que pretende establecer prisión hasta de por vida para los victimarios y controlar la venta de ácidos en el país.

Diez años en prisión por haber abusado menor de 5


Phnom Penh. El tribunal municipal de la capital profirió sentencia sobre Em Sokhá, un hombre de 28 años que confesó haber abusado de una niña de 5 años en los lavabos de una pagoda en el distrito de Sen Sok en noviembre de 2010. Sokhá fue arrestado por la policía ese mismo mes y sentenciado a 10 años de prisión. El abogado del hombre dijo a la prensa que la pena era excesiva, pero el fiscal reiteró que era más que adecuada y que un abusador de menores puede enfrentar prisión entre 7 y 15 años según el código penal camboyano.  

Le pegó a su traductora


Phnom Penh. Un ciudadano iraní fue acusado formalmente el viernes pasado por una corte de la capital de haber golpeado a una mujer de 39 años, Srun Sony, que trabaja como traductora para el servicio jesuita de refugiados que es avalado por la ONU. Abdul Shakar golpeó a Sony en la mano y la pierna, pero dijo ante la corte que fue sin intención. El abogado de Shakar defendió a su cliente asegurando que éste tiene problemas mentales y mostró un reporte psicológico. La corte no aceptó el reporte médico porque estaba firmado por doctores sin licencia en el país. El veredicto será mañana y Sony pidió que el iraní reciba todo el peso de la justicia por maltratar a una mujer.

Grupo de violadores recibe sentencia


Phnom Penh. Otro caso de violación en grupo, esta vez en la capital. El pasado miércoles la Corte Municipal de Phnom Penh sentenció a un grupo de siete varones que habían abusado de dos mujeres durante la noche del 11 de noviembre de 2010. De los acusados, sólo uno estaba presente, mientras que seis más fueron sentenciados en ausencia, pues son fugitivos. Esa misma noche la policía logró la captura de Suon Chanthon de 24 años. El juez absolvió al señor Kong Sorn Neang quien también fue arrestado junto a Chanthon, pero que las autoridades pudieron demostrar que era inocente. Chanthon insistió ante la corte que él no participó del crimen, pero las víctimas dicen que fue uno de los asaltantes, aunque no pueden recordar su rostro. Los fugitivos son Ra Chanman de 18 años, Sok Pha de 24, Keath Phanna de 25, Sorn Liná de 22, Chhoy Phanny de 22 y Sorn Neang de 21. La policía los busca.

Dos suecos sentenciados en Filipinas por pornografía en Internet


Manila. Dos ciudadanos suecos, Emil Andreas Solemo y Bo Stefan Sederholm, vivirán el resto de sus vidas en una prisión en Filipinas después de que un tribunal de Manila los encontrara culpables de producir pornografía en Internet. Tres filipinos implicados en el caso recibieron sentencias de 20 años. Los incriminados tendrán que pagar además cuantiosas multas. El caso es visto por organizaciones de derechos humanos como un triunfo en la lucha contra el abuso infantil y de la mujer. Según el oficial de investigaciones, Justo Yap, 18 mujeres fueron rescatadas del lugar en donde los suecos tenían su industria ilegal.