Ofensiva en contra de extranjeros indocumentados


  • Arrestados vietnamitas que trabajan en tiendas de la capital sin permisos de trabajo, 16 sin pasaporte serán deportados.
  • El gobierno se preocupa del aumento de extranjeros indocumentados que trabajan en Camboya, mientras crece el desempleo. 
s

Obreros chinos reciben inspección de las autoridades de inmigración. Sus pasaportes fueron confiscados hasta que regularicen su estadía en el país. Foto cortesía Policía de Inmigración. 

Nom Penh. Las autoridades camboyanas han iniciado una intensiva campaña para detectar, arrestar y deportar extranjeros indocumentados en el país. Para ello la policía ha visitado fábricas y lugares frecuentados por extranjeros esta semana lo que ha dado como resultado multas y confiscación del pasaporte a 142 obreros de la construcción chinos y el arresto de 41 vietnamitas ilegales en la capital que trabajaban en tiendas. La ofensiva obedece a una campaña del gobierno de exigir que todo extranjero residente en Camboya y con empleo regularice su estadía con una visa de trabajo. Multas son por lo general de 500 mil rieles (125 dólares). La policía reportó además que de los 41 vietnamitas 25 tenían un pasaporte sin visa de trabajo y 16 no tenían pasaporte. Las autoridades expulsarán a los 25 pero tendrán la oportunidad de regresar al país después de que apliquen por la visa de trabajo desde su país, mientras que los 16 indocumentados serán deportados y no podrán regresar a Camboya.

El gobierno camboyano ha comenzado a preocuparse por el problema de la inmigración de extranjeros indocumentados que vienen a trabajar al país, entre ellos numerosas personas de países desarrollados como Europa o Australia, mientras que aumenta el desempleo en el país y muchos camboyanos no son aceptados en puestos de trabajo porque algunas empresas prefieren a los extranjeros.

Sindicatos piden alza del mínimo en octubre


Representantes de 25 sindicatos camboyanos pidieron este lunes al gobierno que el alza del salario mínimo a 160 dólares sea efectivo a partir del mes de octubre. Los sindicatos también hicieron numerosas objeciones al borrador de una nueva ley de sindicatos que ven como una reducción a la independencia de los mismos y le daría, según dicen, un mayor poder a los empresarios de “abusar de los derechos de los trabajadores”. Por su parte, la Organización Internacional de los Trabajadores también encontró que dicho borrador no cumple con los parámetros internacionales y viola varias obligaciones que Camboya ha suscrito en terreno laboral. Desde hace ya varios años los obreros camboyanos han liderado una serie de protestas para garantizar los derechos obreros, así como el aumento del salario mínimo, eventos que en varias ocasiones han encontrado una gran resistencia como la del pasado mes de enero en el cual el gobierno ordenó una represión sobre cualquier manifestación de huelga.

Junta militar tailandesa expulsa camboyanos ilegales


Miles de trabajadores camboyanos ilegales han sido deportado de Tailandia por la Junta Militar. Por lo menos 200 mil personas han llegado a Poipet en donde tienen que buscar por sí mismo la manera de transportarse hacia sus provincias de origen. Foto Seun, 18 de junio de 2014.

Se calcula que en Tailandia trabajan más de medio millón de camboyanas y que al menos 200 mil lo hacen como ilegales, un problema que los pone en peligro de abuso y explotación, lo que incluye a menores de edad y el problema del esclavismo moderno.  Pero la junta militar tailandesa que hizo un golpe de estado en mayo pasado, parece querer solucionar el problema de tajo: expulsar del país a todo camboyano que no se encuentre en condiciones legales en Tailandia. La medida ha creado una emergencia humanitaria en Camboya: miles de trabajadores emigrantes han sido deportados especialmente a través de la frontera en Poipet. Según un informe de Caritas Camboya, la ciudad fronteriza recibe entre 20 mil y 30 mil personas diaras, lo que constituye un serio problema de atención en alimentos, agua potable, mujeres que vienen en embarazo o con niños de brazo y el problema del transporte, pues muchos llegan sin dinero.  Sigue leyendo

Corte Suprema niega apelación a obreros retenidos


La Corte Suprema de Justicia de Camboya negó este viernes la apelación de 21 obreros retenidos y acusados de causar violencia intencional y daño a propiedad durante la represión a las huelgas en enero de 2014. Los jueves aseguraron que sus casos se encuentran en proceso y que la próxima audiencia será el 20 de mayo. Decenas de personas se reunieron a las afueras de la Corte el viernes exigiendo por la liberación de los retenidos durante la represión que terminó abruptamente días de huelga de obreros que pedían por mejores salarios.

Seis sindacalistas acusados de incitación


Seis obreros que participaban en una protesta cerca de la fábrica de calzados Wing Star en la Provincia de Kompong Speu fueron acusados formalmente por la corte de incitación este martes 7 de mayo. Según la corte, los seis hombres lideraron el bloque de la carretera para demandar mejores sueldos y mayores beneficios de su fábrica. Las autoridades también dijeron que un séptimo hombre está fugitivo, pero tampoco hicieron público el nombre de los acusados. El presidente de la Confederación Nacional de Camboya para la Protección Laboral, Sath Chheang Hour, aseguró a la prensa que cuatro de los arrestados son Pai Bora, Prom Bunthoeun, Noeun Khom y Sok Sok Huot de la Federación Sindicalista Poder de los Trabajadores Jemeres y los otros dos son Lor Sopheak y Chan Veasna de la Federación Sindicalista Camboya Solidaria. Sath Chheang Hour desminintió que los sindicalistas acusados hubiesen incitado a los obreros a bloquear la carretera y que eso le hicieron por propia iniciativa. Los sindicalistas sólo estaban allí recordándole sus derechos a los obreros, dijo.

Sobre la represión de la huelga


Algunas imágenes de la represión a obreros y a seguidores de la oposición y un lema que ironiza el aniversario del día de la liberación, 7 de enero, en el cual Camboya recuerda cuando tropas vietnamitas y desertores de los jemeres rojos se tomaron al país y derrocaron a Pol Pot. La leyenda dice: "Un 7 de enero, día de la liberación, vivido de esta manera".

Algunas imágenes de la represión a obreros y a seguidores de la oposición y un lema que ironiza el aniversario del día de la liberación, 7 de enero, en el cual Camboya recuerda cuando tropas vietnamitas y desertores de los jemeres rojos se tomaron al país y derrocaron a Pol Pot. La leyenda dice: “Un 7 de enero, día de la liberación, vivido de esta manera”.​ Foto cortesía anónimo publicada en Facebook.

Phnom Penh. La capital vive una calma general este viernes, ocho días después de que las fuerzas de seguridad llevaran a cabo una represión violenta de la huelga nacional de obreros que había iniciado el pasado 24 de diciembre. El viernes 3 de enero a las 9 y 30 de la mañana, miembros de la policía y grupos élites de seguridad, reaccionaron violentamente ante numerosos manifestantes en la zona industrial Canadia, sur de la ciudad. Si bien fuentes oficiales y grupos industriales aseguran que la policía fue desafiada por obreros armados con palos, piedras y bombas molotov, el alto comisionado para los derechos humanos de las Naciones Unidas, Rupert Colville, condenó la acción de las fuerzas de seguridad llamándola desproporcionada y exigiendo una investigación de los hechos que causaron cinco muertos y numerosos heridos.  Sigue leyendo