No estaba muerta…


Phnom Penh. Una mujer de 57 años de edad, Mom Kim Sein, quien dice haberse reconocido entre las fotos de prisioneras del Museo del Genocidio Tuol Sleng podría ser una de las sobrevivientes del infame centro de torturas y desmitificar la idea de que todas las personas que aparecen en las fotos fueron ejecutadas. La noticia fue reportada por Voces de América (VOA) y dice que una mujer de la provincia de Kompung Cham participó en un recorrido organizado por ECCC, el tribunal a los jemeres rojos, cuando la mujer dijo haberse reconocido entre las fotos de prisioneros. Dom Sovannaron, portavoz de ECCC confirmó el evento y dijo a VOA que Mom Kim Sein es una testigo de las atrocidades del régimen. La mujer estuvo confinada y torturada en otra prisión codificada como S-24 (Tuol Sleng era S-21) y dijo que le tomaron la foto cuando la llevaron a dicha prisión, que hoy es Prey Sar. Dijo también que los prisioneros eran torturados, obligados a trabajar y recibían poca alimentación. El evento podría motivar a una esperanzadora tarea de buscar más sobrevivientes del infame régimen de torturas y ejecuciones que prevaleció entre 1975 y 1979.

Acusación formal contra líderes jemeres rojos


Khieu Samphan, Noun Chea, Ieng Thirith y Ieng Sary fueron acusados formalmente de crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y genocidio por el Tribunal mixto ONU-Camboya en Phnom Penh ayer por la noche. Los cuatro formaban parte de la máxima cúpula del sangriento regimen que gobernó el país entre 1975 y 1979 y al cual se le acusa de la desaparición de 1.7 millones de personas, la mayoría de ellos bajo ejecusiones y torturas. Sigue leyendo

Duch, la primera sentencia a un jemer rojo


Phnom Penh. Las primeras noticias salieron antes del mediodía del lunes 27 de julio del tribunal mixto ONU-Camboya sobre la sentencia a Kaing Guek Eav, conocido por su nombre de guerra como Duch. Se dijo que este sería condenado a 35 años por crimenes de guerra cometidos durante el regimen de los jemeres rojos (1975 – 1979) y muy especialmente por su papel como director del centro de torturas S-21 o Santebal después de 1976 y hasta que huyó del lugar el 7 de enero de 1979 tras la invasión de los vietnamitas. Sigue leyendo

´Sólo vi una ejecusión´, dice Duch


duch in june 2009Phnom Pehn – Patricj Falby, AFP – Traducción Albeiro Rodas. El antiguo director de la prisión de los jemeres rojos dijo a la corte para los crímenes de guerra de Camboya que visitó una sola vez el más conocido “campo de exterminio” del país y vio una sola ejecusión en una celda. Sigue leyendo

Muerte en Tuol Sleng


Cambodia y el mundo están atentos a los testimonios de Kang Guekauv en un tribunal que se debate entre rumores de corrupción, discusiones políticas, responsabilidades históricas y mucho más. Quien crea que la influencia de los jemeres rojos murió con Pol Pot y la decandencia de sus líderes, se equivoca. Ellos siguen alterando la historia a su manera, vivos o muertos. Ellos y sus muertos, seguirán rondando la historia, acusando y siendo acusados.

Pero la figura de todos es definitivamente Kang Guekauv, conocido como Duch, el director del infame centro de detención, tortura y ejecusión conocido para los altos mandos del regimen jemer rojo como S-21, pero también como Tuol Sleng o Santibal. Como quiera que se llame, una cosa era cierta: entrar allí era literalmente entrar al infierno de Dante y Duch era el rey de dicho infierno. Sigue leyendo

Cuando se vive de la historia


Sihanoukville | CamEs. Lo cierto es que cuando las tragedias de la historia se vuelven museos, entonces se puede presumir la paz, aunque ello no represente aún la justicia. Existen muchas formas de paz: la paz de las víctimas, la paz de los victimarios, la paz del olvido o la paz de la justicia.

Pero también existe la paz del comercio, una de esas actividades antiguas del hombre. Primero todo está normal en lo posible. Después llegan unos cuantos que piensan que no, que no es normal y que ellos van a arreglar el asunto. Buscan el poder del comercio o de las armas y crean una guerra para tomarse el poder. Sigue leyendo