Víctima de los jemeres rojos renuncia al Tribunal


Phnom Penh. La señora Theary Seng, quien hace parte del proceso a los máximos líderes de los jemeres rojos y a los más responsables de crímenes atroces durante el regimen de Pol Pot, renunció a su rol como parte acusadora y dijo que el tribunal era un show mediático y político. ‘No quiero más mi nombre, la memoria de mis padres, de mi familia, ser ensuciados en este proceso que no es ya más legítimo”, dijo a la prensa ayer. Recientemente el controvertido juez alemán Siegfried Blunk renunció al Tribunal acusando interferencias a los procesos. Él mismo fue cuestionado duramente por organizaciones de derechos humanos las cuales lo señalan junto a su colega camboyano You Bunleng de interferir con las investigaciones, rehusarse a aceptar partes acusadoras, prevenir abogados al acceso de documentos y negar a las víctimas su derecho fundamental a la representación legal. Las organizaciones como la Sociedad Abierta de Justicia (OSJI), la cual hace auditoría del Tribunal, pidió al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon la creación de un panel independiente que investigara la ‘crisis de credibilidad’ que afronta el Tribunal. El proceso a los máximos líderes sobrevivientes del régimen de los jemeres rojos (1975-1979) y los más responsables de crímenes atroces, fue establecido por la ONU y el gobierno camboyano. Sus críticos lo acusan de un excesivo costo y de tener una permanente interferencia política que no le permite investigar a más responsables de la desaparición de un número aproximado de un millón 700 mil personas en el espacio de cuatro años en crímenes que se clasifican como de lesa humanidad, de guerra, genocidio y la violación de la Convención de Ginebra.

Organización de víctimas confronta tribunal a los jemeres rojos


Phnom Penh. Una organización de sobrevivientes del régimen de los jemeres rojos que tiene sede en Estados Unidos, hizo una fuerte declaración en contra del tribunal mixto internacional que procesa a los máximos dirigentes por haber cerrado el denominado y controvertido tercer caso en contra del requerimiento del fiscal británico Andrew Cayley. ASRIC dijo que de esa manera el tribunal – que está conformado por jueces elegidos por la ONU y jueces camboyanos – había fallado en su misión de llevar justicia a las víctimas. El tribunal incluso ordenó a Cayley que debía retractarse de sus afirmaciones de que el tercer caso había sido cerrado sin una investigación apropiada. Es la primera vez que el tribunal es confrontado de manera abierta en su rol de llevar justicia. El gobierno camboyano había dicho que el tribunal debía limitarse a seguir el proceso sólo contra los máximos dirigentes que sobreviven y que procesar a otras personas, que podrían ser diez, aunque el tribunal ha mantenido la reserva, podría llevar el país a una guerra civil.